La gigante británica de armamento BAE Systems efectuó pagos secretos por valor de unos 100 millones de libras para conseguir un contrato con el Gobierno de Suráfrica, informa "The Guardian".
De acuerdo con el diario, que ha visto informes de la policía surafricana y la oficina británica contra el fraude grave (SFO), un agente al servicio de BAE recomendó, para asegurarse la compra de aviones de guerra, "incentivar económicamente" a políticos influyentes.
El acuerdo firmado con el Estado surafricano incluye el compromiso del Gobierno del Congreso Nacional Africano (ANC, en inglés) de invertir 1.600 millones de libras en flotas de aviones Hawks y Gripen, indica el rotativo.
Los críticos del contrato argumentan que Suráfrica, asolada por el sida y el desempleo, no puede permitirse el gasto, y además los Hawk cuestan el doble que sus equivalentes italianos, añade.
Según "The Guardian", los miembros del Gobierno que insistieron en la firma del acuerdo fueron el entonces ministro de Defensa Joe Modise y un oficial, Chippy Shaik.