Los futuros del crudo bajaron desde un nivel récord porque militantes chiítas que habían atacado instalaciones petroleras de Irak se rindieron en la ciudad de Najaf.
Las autoridades religiosas iraquíes ocuparon la mezquita Imán Alí que estaba en poder de milicianos. Seguidores del clérigo chiíta Moqtada al-Sadr empezaron un levantamiento el 5 de agosto en Najaf y en otras ciudades del sur de Irak, que según el gobierno causó la muerte de cientos de personas.
Las exportaciones petroleras iraquíes fueron de 1 millón de barriles al día durante dos semanas, contra 1,8 millones de barriles en abril.
"La entrega de la mezquita alivia en parte la preocupación en cuanto al suministro iraquí", dijo Kyle Cooper, analista de Citigroup Inc. en Houston.
"No sé si hará una diferencia a largo plazo porque todavía hay gente en la zona que puede atacar los campos petrolíferos".
El crudo para entrega en septiembre bajó 84 centavos, o 1.7%, para cerrar en US$47.86 el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York.
El precio había llegado a US$49.40 el barril, el más alto desde que empezó a negociarse el crudo en Nueva York en 1983.
Los futuros, que subieron 2.7% esta semana, estaban 55 % más altos que un año atrás.
El contrato de septiembre expiró ayer; el contrato futuro de octubre, más activo, bajó 92 centavos, o 1.9 %, para cerrar en US$46.72 el barril.
"El alto precio del petróleo claramente tendrá un efecto negativo, o desalentador, en la economía, y representa la principal razón para la baja del crecimiento", dijo Joseph Abate, economista principal en Lehman Brothers en Nueva York, en una entrevista. "También se comporta como un impuesto para los consumidores".
En Londres, el contrato futuro a octubre para el crudo Brent bajó 79 centavos, o 1.8%, para cerrar en US$43.54 el barril en el Mercado Internacional del Petróleo.
El crudo en Nueva York alcanzó cifras máximas cada día salvo uno desde el 30 de julio ante el temor de que los integrantes de la OPEP no tengan capacidad adicional para cubrir cualquier alteración al suministro.
Hasta 500 milicianos atrincherados en la mezquita durante más de dos semanas fueron arrestados por la policía iraquí que está al servicio de las autoridades religiosas chiítas, dijo en una entrevista telefónica Sabah Kadhim, asesor principal delMinisterio del Interior de Irak.
Varias instalaciones petroleras en el sur de Irak sufrieron atentados y hubo amenazas de incendiar pozos en todo el país, informó ayer la televisión Al-Jazeera.