El Índice de Precios al Productor (IPP) bajó un 0.6 % en febrero, cuatro décimas más de lo esperado, debido a la baja de precios de la energía y el alto coste de los alimentos, informó ayer el Departamento de Trabajo.
La caída se situó muy por encima del 0.2 % que esperaban los expertos y ha supuesto el mayor descenso desde julio, cuando hubo una caída de 1.2 %, tras la subida del 1.4 registrada en enero.
El total de las ventas al por mayor creció un 4.4 % en los últimos doce meses.
Excluidos los alimentos y la energía, que son los elementos más volátiles, los precios al productor subieron un 0.1 %, desde la subida del 0.3 % del mes de enero. El pasado mes los precios de la energía bajaron un 2.9 %.