LOS COMERCIANTES dedicados a la venta de autos usados, hindostánes en su mayoría, se encuentran preocupados porque las ventas se han estancado.
Este estancamiento obedece, en parte, a los altos precios del combustible, que ha obligado a muchos panameños a optar por el transporte público, en vez de comprar un auto usado.
Aunque no existen datos oficiales del número de vehículos usados que se venden mensual o anualmente, se informó que cada año esta actividad aporta entre 4 a 5 millones de dólares en impuestos.
Tan solo el año pasado se importaron al país más de 4, 500 vehículos usados, y para este año los comerciantes visualizan incrementar la cifra a 6, 000 unidades.
"El negocio en general está lento. El mes pasado las ventas bajaron más con el aumento en los precios de la gasolina", afirmó Asifahmad Daood Gajia, miembro de la Asociación de Autos Usados de Panamá, sin precisar cifras.
Explicó que actualmente conversan con miembros de la Asociación de Distribuidores de Autos de Panamá (ADAP) para encontrar una salida a este problema, que según ellos podría hacer colapsar el negocio automotriz en Panamá.
La ADAP suple de automóviles a los miembros de la asociación de autos usados.
Para conocer más a fondo esta relación comercial se intentó contactar a los directivos de la ADAP, pero se informó que los mismos se encuentran de vacaciones.
Daood Gajia informó que el 60% de los vehículos que son vendidos en los comercios de segunda provienen de agencias como Panamotor, Ricardo Pérez y Petroautos, S.A. producto de transacciones conocidas como "Trade-in", es decir, cuando el cliente aporta su auto usado como parte del pago de un auto nuevo.
Igualmente, los comerciantes de autos usados importan unidades que compran en las subastas que se realizan en Estados Unidos, a precios que no superan los 800 dólares.
Luego de pagar el flete, el impuesto de introducción al país, y los costos de aduanas, que en algunos casos no supera los 2 mil dólares, los comerciantes venden los autos en más de $3, 500.
Ante la queja constante de parte de los usuarios por las malas condiciones que presentan muchos de éstos usados, en la Asamblea Nacional reposa la Ley No.131 que regula la comercialización de estos vehículos.
"Dicha ley no permite el libre comercio automotriz y solo beneficia a los empresarios que se dedican a vender autos nuevos", se quejó Daood Gajia.
Y es que esta ley sólo permite vender autos de 3 años de antigüedad y que sobrepasen los 4 mil dólares. Actualmente, los precios estimados para autos importados con 3 años de antigüedad oscilan entre 7 y 9 mil dólares.
"Cuando no hay ventas sube el inventario y surge la presión, porque no hay rentabilidad. Tenemos un compromiso con las agencias y debemos vender los carros para no quedar mal con los proveedores", aseguró el comerciante.
Añadió que las ventas afrontan un leve estancamiento, aunque de aprobarse la nueva ley cerca de 78 locales comerciales se verán afectados. De estos, agregó, el 50% tendrá que cerrar sus puertas, porque dependen directamente de la importación de autos usados.
Tan solo el año pasado circulaban en el país 348, 403 vehículos. Un documento del Sistema Integrado de Comercio Exterior de la Dirección General de Aduanas revela que de enero a marzo de 2006 se importaron al país 7, 366 automóviles.
Respecto a la venta de autos nuevos, se tiene que durante el primer trimestre de este año se vendieron un total de 2, 743 unidades, un 29%, más que en igual período de 2005. Toyota mantuvo el liderazgo con 823 autos vendidos, seguido de Nissan con 697, y Hyundai con 246 unidades, entre otras marcas.