A pesar de la inestabilidad en el costo de la canasta básica familiar, los precios de la leche al consumidor se han mantenido estables, reflejando pequeñas disminuciones en sus precios, durante estos 3 últimos años.
Según cifras de la Dirección Nacional de Asuntos Económicos de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor, que fueron sometidos a un análisis por la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), el precio de la leche y sus derivados apenas marca variaciones de 0.44% para la leche en polvo, y de -3.03 % para la leche evaporada.
En cuanto a la leche en polvo, sus precios han fluctuado desde el 2001 al 2003, pasando de $2.30 a $2.27, en su presentación de lata de 400 gramos.
Esto demuestra una variación de 0.44%.
De igual forma, tanto la leche evaporada y la leche fresca indican una disminución en sus costos en 1 centésimo.
La leche evaporada en su presentación de lata de 170 gramos disminuyó de 0.33 a 0.32 centésimos.
En cuanto a la leche fresca grado A (litro) de 70 centésimos bajó su precio a 0.69 centésimos, indicando una variación porcentual de -1.43%
Aparentemente, estas pequeñas disminuciones en el costo de la leche influyeron en el aumento del consumo de productos lácteos.
Según la Asociación Nacional de Ganaderos, el consumo aparente aumentó desde el 2002.
Ello porque la producción creció de 255.7 millones en el 2001 a 273.3 millones de litros.
Además, influyó el incremento en la producción de leche a 158.2 millones de litros en el 2003.
Por su parte Samuel Jiménez, trabajador en Flores y Regalos Guadalupe explicó que el cuidado de las flores es sumamente delicado, se tienen que efectuar constantes fumigaciones para evitar las enfermedades y los hongos en las plantas.
No se dedican a la exportación de flores porque los precios son muy bajos, la docena de rosas alcanza $2.00 para el precio de comprador en el mismo Cerro Punta.
Ante la falta de protección del mercado nacional de flores muchos productores de rubro desaparecieron como fue el caso de la empresa Cerro Punta S.A.
Mientras que otras ubicadas en Boquete y Cerro Punta tratan de sobrevivir, a pesar de las circunstancias que se presentan en estos momentos.
González sostiene que los costos de producción son bastante altos en las 12 hectáreas de cultivo de Panaflores. Las plantas requieren luz durante la noche de tal forma que puedan crecer más rápido, de lo contrario tardarían las parcelas más de tres meses para alcanzar la producción esperada.
"Se trata de un trabajo de mucha dedicación", agregó.
Esta empresa comercializa el producto en los diferentes supermercados de las provincias centrales, la ciudad capital y Chiriquí. Para buscar un valor agregado del producto incursionaron en el aspecto turístico con una cancha de minigolf.
Todos los días esta empresa empaca 60 cajas de flores para la venta, de tal forma que se vean beneficiadas de 30 a 50 familias de forma directa, donde el costo para el cliente alcanza $2.00 por ramo.
Como el mercado nacional tiene un alto consumo de flores, los productores consideran que sin las importaciones desmedidas, el cultivo de flores sería más rentable, aunque esto conlleve aumentar la producción para el abastecimiento.
Admitió que este problema no les ha permitido alcanzar ganancias desde el 2000, puesto que las pérdidas ocasionadas pueden superar los $60 mil anuales y el Gobierno no facilita asesoría técnica para mejorar las producciones.
A criterio personal de González, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos no les beneficiará por la importaciones, ya que no les beneficia exportar porque el costo de producción de Panamá es muy alto.
De acuerdo con Wilber Ramírez propietario de Panaflores, se realizaron exportaciones cuando estaba la crisis económica durante el mandato de Manuel Antonio Noriega, se exportó a las islas del Caribe, Aruba, Trinidad y Tobago, Curazao y Barbados donde se logró ubicar a mejor precio.
Agregó que el mercado norteamericano no es el mejor por los precios que mantienen las flores en este país, a pesar que los anturios, aves del paraíso y hortensias son más costosas.
Sin embargo, la burocracia existente para exportar las flores se convirtió en un riego para el productor, porque las flores debían llegar al cliente en el menor tiempo posible.