Las reservas de petróleo en Estados Unidos bajaron en 3.8 millones de barriles la semana pasada y quedaron en 355.9 millones de barriles, un 1.1% menos que la semana anterior, anunció ayer el Departamento de Energía.
Las reservas de crudo se encuentran por encima del promedio para esta época, según el informe semanal del Departamento, y son un 5.9% superiores a las de hace un año.
Por el contrario, los inventarios de gasolina subieron en 3.8 millones de barriles, un 1.8% más, hasta los 214 millones de barriles, frente a los 210.2 millones de barriles de la semana anterior.
Las reservas de combustible para calefacción subieron en 2.2 millones de barriles, un 1.4% más, hasta los 160.2 millones de barriles, frente a los 158.1 millones de barriles de la semana precedente.
Las refinerías petroleras en Estados Unidos operaron la semana pasada al 87.5% de su capacidad, comparado con el 82.6% la semana anterior.