Toyota anunció ayer una caída de sus ventas del 4% en 2008, que aún así se espera superen a las de General Motors, y una remodelación de su estructura empresarial que supondrá un cambio generacional en la primera empresa japonesa.
A pesar de haber empezado con buen pie, 2008 será archivado como un año negro en la historia de Toyota, en el que admitió que tendrá las primeras pérdidas operativas desde su nacimiento en 1937.
Tras vender un 4% menos que en 2007, hasta los 8,97 millones de vehículos, la empresa se ha visto obligada a abandonar por un tiempo indefinido sus objetivos de venta de 10 millones de unidades anuales.
Se espera que, a pesar de la reducción de las ventas, que fue del 5% en Japón y del 4% en el extranjero, Toyota mantenga su primer puesto mundial en el ránking de fabricantes de vehículos por delante de General Motors.