Rebajar el precio de los alimentos se ha convertido en una “misión imposible” para las autoridades, toda vez que durante los diez primeros meses del año, la canasta de alimentos se mantuvo al alza.
Según los recuentos que realiza el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la canasta básica familiar pasó de $284.42 en enero a $295.38 en octubre 2011.
Es, precisamente, el décimo mes del año el que ostenta el mayor encarecimiento, lo que deja entrever que el panorama podría no variar mucho en noviembre y diciembre, para cuando varios expertos se han atrevido a vaticinar que fácilmente se superará los $300.
Comparado con octubre 2010, este año la canasta se incrementó en $20.29, en la que, específicamente, de los 50 productos que la componen, 16 aumentaron de precio, entre ellos: carnes, azúcares, cereales, grasas y misceláneos.
Según detalla el MEF, a octubre 2011 hubo 15 productos que bajaron de precios y 19 que no mostraron variación.
Los panameños han tenido que pagar, en el periodo antes descrito, un 54% más por adquirir los mismos productos que hace un año.
Es precisamente cuando los consumidores hacen sus cálculos presupuestarios, que surgen las interrogantes y las dudas sobre la efectividad de programas como los mercados libres, las cadenas agroalimentarias y las Jumbo Tiendas propuestos por el Gobierno.
Es más, el MEF reconoció en su informe que “la volatilidad de los precios causa desasosiego entre los consumidores, al darse cuenta de que los precios son muy distintos a los que la última vez le sirvieron de referencia, con lo que el dinero que llevan para hacer las compras, no les alcanza”.
Raúl Moreira, presidente del Colegio Nacional de Economistas, explicó que al cierre del año la canasta de alimentos podría superar los $300.
Detalló que a finales de noviembre y diciembre se reciben importantes ingresos, producto de los ahorros, lo que incrementa la masa monetaria en circulación.
Dijo que esto, a su vez, es negativo, porque aumenta el índice de precios.
Según la teoría del mercado, cuantas más veces consumas un bien, este debe tener una tendencia a la baja, pero la realidad es a la inversa, explicó .
Yakarta Ríos, presidenta de la Asociación de Consumo Ético, manifestó que en realidad, la canasta de alimentos está tocando los $350 y $375.
Agregó que, pese a que el Gobierno ha bajado los aranceles de importación, los productos siguen incrementándose; esto indica que son los intermediarios quienes se están beneficiando de los sacrificios fiscales.