McDonald’s volverá a enfrentar críticas por el salario que paga a sus empleados más modestos y sus técnicas de mercadeo dirigidas a los menores de edad, durante la reunión anual de sus accionistas.
Los detractores de la empresa de comida rápida piensan dirigirse al director general Don Thompson en la sesión de preguntas y respuestas del consejo anual.
El miércoles, McDonald’s cerró uno de sus edificios en Oak Brook, Illinois, donde centenares de manifestantes pensaban congregarse demandando mejores salarios para los empleados más modestos.
Los manifestantes acudieron nuevamente el jueves una hora antes de comenzar la reunión.
Dentro del evento, personas afiliadas a la entidad activista, denominada Responsabilidad Corporativa, intentarán una vez más tratar el tema del mercadeo de la empresa dirigido a los niños.
En el consejo anual, el accionista ordinario se mide cara a cara con el alto mando ejecutivo.