Este profesional es profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad Católica Santa María la Antigua (USMA) y es secretario general de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
Más que exitoso, se considera afortunado, por tener una familia que formó con mucho esfuerzo junto a su esposa y por la satisfacción diaria de ganarse la vida con algo que le apasiona, el ejercicio del derecho, en especial el derecho del trabajo.
En su opinión, uno de los pilares que le ha servido para progresar es el procurar un balance entre su carrera, su vida personal y por ende, familiar. A continuación detalla más.
1. La pasión. El ingrediente principal para obtener o llegar a cualquier meta u objetivo es, sin duda alguna, la entrega y el apasionarse por una causa. En el ejercicio de la profesión o para alcanzar una meta deportiva, académica o de cualquier otra índole, es imperativo creer en la misma y vivirla apasionadamente. Ello es vital para alcanzar el fin propuesto.
2. Trabajo en equipo. En un mundo altamente competitivo no hay espacio para individualismo. En la práctica del derecho, indudablemente el trabajo en equipo hace más competitiva a la organización y por ende brinda más especialidad a la clientela. A modo de ejemplo, en nuestra firma somos 25 abogados aproximadamente, los cuales mantenemos una relación armónica entre nosotros. Somos una gran familia comprometida con los principios y valores de nuestros socios fundadores. Por su parte, en la APEDE somos más de 500 socios, con diversas especialidades y conocimientos, que enriquecen, en grado sumo, la participación activa. Sin duda alguna, el trabajo en equipo bajo el liderazgo del presidente de nuestra asociación es el éxito de nuestra credibilidad como gremio empresarial.
3. Respeto y amor al trabajo. Mis padres me inculcaron el amor al trabajo y el respeto por aquellos que arduamente y de manera honesta se ganan la vida. El trabajo llena de orgullo al ser humano, lo dignifica. Independientemente del tipo de labor que realice, sea servicios de aseo, labores judiciales o que administra justicia, todos merecen respeto por igual.
4. Compartir conocimiento y dar la oportunidad. Con mucho cariño recuerdo a profesores que transmitieron y compartieron sus conocimientos del derecho conmigo, sería ingrato no hacerlo. De igual forma, a aquellos que de una u otra forma, además de compartir su conocimiento sin egoísmo alguno, me brindaron la oportunidad de iniciarme profesionalmente. Es decir, aquellos que me tendieron la mano desde un principio, tal es el caso del licenciado Ricardo Alemán A. y la licenciada Enna Ferrer de Carles. Ahora, el impartir clases en la USMA me da la oportunidad de transmitir lo aprendido a mis estudiantes y de alguna manera, retribuir lo recibido.
5. Disfrutar de la simplicidad de la vida. El disfrutar de cosas sencillas que ofrece la vida es sumamente enriquecedor. El enseñarle a tus hijos a montar bicicleta, a correr su primera ola, llevarlos a un juego de pelota, es compartir en familia. Ello te hace recordar el porqué te esfuerzas a diario, es la razón de ser, de lo contrario, nada tiene sentido.