Las consecuencias y el arrastre económico que dejan los paros, cierre de calles y protestas, son más que tangibles, y ahora con propiedad así lo puede percibir la región de Almirante, en Bocas del Toro.
Hace unas semanas, los moradores de esta provincia tocaron tambores de guerra para protestar por el anuncio de aumento de la tarifa eléctrica y las condiciones en las que opera la industria bananera en el sector. Sin embargo, lo que debió ser un remedio, resultó peor que la enfermedad.
La empresa Bocas Fruit Company, principal fuente de empleo en la región, anunció la pérdida de 30,000 cajas de banano.
La acción de protesta que mantuvo incomunicadas a unas 70,000 personas por el cierre de la principal vía de acceso terrestre a esa provincia, no permitió que la fruta fuera colocada en el mercado, debido a que los camiones no tenían acceso al puerto.
Según directivos de Bocas Fruit Company, la pérdida de las 30,000 cajas de banano ascienden a 150,000 dólares, tomando en cuenta que por cada caja se pagan unos 5.00 dólares.
Pero esto es solo el inicio de un rosario de pérdidas, porque además hay que anexar la posible multa que podría aplicarse a Bocas Fruit Company, por no cumplir con el contrato de abastecimiento a sus clientes.
Esto traería a su vez pérdidas cuantiosa para la empresa que es responsable de abastecer de luz y agua al distrito de Changuinola.
Con este tipo de atrasos en la entrega del producto, Panamá también pierde credibilidad en la comunidad internacional como suplidor confiable de la fruta.
Las 30,000 cajas de banano serán vertidas en la Finca 4. Actualmente hay más de 30 furgones en el sector, los cuales no han sido descargados porque miembros de movimientos precaristas y personas de la comunidad se encuentran dialogando con directivos de la transnacional para que desista de esta acción, ya que el lugar se encuentra cerca de áreas residenciales ocupadas en su mayoría por trabajadores de la empresa bananera. Según los moradores, el descargue de esta mercancía podría traer la presencia de moscas, malos olores y ruido por la acción de las maquinarias. Estos mismos terrenos son solicitados por los miembros del movimiento precarista Patria Nueva, el cual está conformado por más de 85 familias. Los dirigentes del movimiento se encuentran dialogando con las autoridades del área para que encuentren una solución al problema. El globo de terreno de aproximadamente dos hectáreas, no es utilizado para la siembra del banano desde hace diez años.
En materia bananera Panamá no sólo tiene luchas internas. El país mantiene una dura negociación con la Unión Europea (UE) para lograr un mejor trato arancelario.
Los productores latinoamericanos de banano rechazaron la propuesta de la UE de imponer un arancel de 290 dólares a sus importaciones a partir de 2006. La política restrictiva europea ha perjudicado las exportaciones.