Reunión
- El lunes se realizó una reunión en la Presidencia de la República, de la que se esperaba salieran “decisiones definitivas” sobre el retorno de Bofco a la región, según el diputado de Barú, Carlos Motta. Hasta el cierre de esta publicación no se han conocido los resultados del encuentro en el que se trataría la reactivación.
Tras un año de conversaciones entre los miembros del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Banano y Empresas Afines (Sitraibana) y representantes de la empresa Bocas Fruit Company (Bofco), las partes trasladarán sus negociaciones al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), que actuará como mediador.
La mesa de negociación se instalará en los próximos días, luego que los trabajadores decidieran en asamblea general presentar ante el Mitradel un pliego de peticiones.
La entidad tendrá dos días hábiles para notificar a la empresa, la cual tendrá cinco días, según el Código de Trabajo, para responder a las solicitudes de los trabajadores, informó el secretario general del Mitradel, Samuel Rivera.
Rivera señaló que la entidad laboral tiene toda la confianza en que las partes logren un acuerdo en todos los temas presentados en el pliego de peticiones.
“Como árbitro de las relaciones laborales entre trabajadores y empresarios, el Mitradel tiene la tarea de buscar ese consenso que permita restablecer el clima de paz”, puntualizó Rivera.
Por otro lado, el pasado sábado 9 de agosto, 10 de los 13 directivos de la Asociación de Productores Agropecuarios (Aparad) se reunieron con el gerente de Bofco, Julio Vásquez, para finiquitar detalles sobre pautas de arrendamiento, sistemas de trabajo, entre otros, aseguró el representante legal de la asociación, Isaías Bonilla Martínez.
Consenso
Luego de dos años de conversaciones entre el gremio agropecuario y la compañía, se ha acordado que cada uno de los socios de Aparad le alquilará por 20 años a la empresa la hectárea que le fue entregada por el gobierno pasado, siendo el contrato prorrogable.
Además, las partes ya negociaron un precio de alquiler, el desembolso de cierta cantidad para que los socios puedan invertir en deudas pendientes, casas deterioradas y otros gastos personales que se han acumulado a lo largo de 11 años, tras quedar sin trabajo cuando se fue la Chiriquí Fruit Company.
Sin embargo, los trabajadores aún se encuentran a la espera de la decisión del gobierno actual de reactivar la actividad bananera en la zona.
Bonilla reiteró que la directiva, los habitantes de Barú y de todo Chiriquí están a la espera de que Varela cumpla su promesa de reactivar la actividad bananera.
Por su parte, el secretario de actas de la Asociación de Productores Agropecuarios, Luis Alvarado, comentó que con la reactivación de la actividad bananera en la región se beneficiarían comerciantes, vendedores ambulantes, fonderas, además de todas aquellas personas que al cerrar Chiriquí Fruit Company se dispersaron por el país en busca de empleos.