En lo que va de año, el índice bursátil Bloomberg, de telecomunicaciones europeas (Bloomberg"s European Telecommunications Service Index), ha perdido un tercio de su valor debido, fundamentalmente, al vértigo que han generado entre los inversores los anuncios de inversión en la compra de licencias, redes y adquisición de empresas competidoras.
El elevado precio que alcanzan las licencias en las pujas dispara el endeudamiento de las operadoras, fuerza una revisión de las calificaciones de solvencia otorgadas a sus emisiones de deuda y acaba perjudicando a su cotización en Bolsa.
Con los mercados a la baja resulta más difícil garantizar el desarrollo de la nueva tecnología -todavía incipiente en lo que respecta a las redes y a las infraestructuras- y en pañales en cuanto a la disponibilidad de teléfonos móviles con capacidad para transmitir voz -como los actuales GSM-, imagen de vídeo y televisión, Internet y datos a gran velocidad -2 megabytes-, entre otras aplicaciones.
Con esa incertidumbre tecnológica y bursátil, los analistas dan la espalda al sector. La banca y los proveedores de equipos asumen entonces el papel protagonista en la financiación de planes de negocio y el riesgo se extiende.
Hace sólo unos días, el Banco de Francia pidió "prudencia" a las entidades financieras del país y reclamó "atención especial" a la hora de acercarse a las telecomunicaciones. Según la autoridad financiera francesa, la deuda de las compañías de telefonía en el mundo se ha elevado hasta 320.000 millones de dólares (57,6 billones de pesetas al cambio del pasado viernes, más de la mitad del producto interior bruto español) en los diez primeros meses de este año, lo que supone un incremento del 35% respecto al mismo periodo de 1999 y duplica la cifra registrada en 1998.
Con anterioridad, el Banco de Inglaterra y la autoridad de la Bolsa londinense (The Financial Services Authority) lanzaban advertencias similares al sector financiero y cifraban el volumen de préstamos concedidos a las compañías de telecomunicaciones en los nueve primeros meses del año en 250.000 millones de dólares. ¡La deuda se ha elevado en 70.000 millones de dólares (12,6 billones de pesetas) en tan solo un mes!