Las microempresas representaron el año pasado, únicamente, el 1% en el renglón de los créditos otorgados por la banca privada panameña, lo que indica que este sector aún no logra una participación de peso en el sistema.
Así lo reveló un informe sectorial de la Red Panameña de Microfinanzas (REDPAMIF) que indicó que los créditos otorgados a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPymes) sumaron $74.4 millones.
Las entidades bancarias con programas de microfinanzas alcanzaron un total de depósitos por $10,127 millones; sin embargo, menos del 10% de las captaciones se destinaron a colocaciones de microcrédito.
El documento subraya que “únicamente” el 30% de la demanda de los microcréditos está siendo cubierta, lo que se debe en cierta medida a la falta de regulación de los mismos en el sistema bancario.
A raíz de esta baja participación, indica el estudio que las entidades no bancarias como ONGs, cajas rurales y financieras han incursionado en el ramo de los microcréditos en los últimos años.
Tras observar estos número, José Pineda, vicepresidente de la Unión Nacional de las Pequeñas y Medianas Empresas (UNPYME, manifestó que la banca tradicional panameña nunca se ha enfocando en el sector de las microfinanzas.
Pineda afirmó que este sector ha preferido concentrarse en empresas más estables y grandes disminuyendo los riesgos, y no es hasta hace poco que incursionaron en el microcrédito porque comprendieron que es un mercado grande.
A juicio del empresario, este panorama irá cambiando con el tiempo. Puesto que va a ser un proceso de aprendizaje y conocimiento del sector.
“Las entidades irán abarcando y aumentando ese porcentaje de cobertura, hasta cubrir a la gran mayoría de los emprendedores que están requiriendo de créditos”, consideró.
El vicepresidente de UNPYME señaló que el Estado debe ser un facilitador en términos de marco jurídico, para que la legislación sea la apropiada, coherente, al igual que en términos de recursos financieros.
Giselle Burillo Sáiz, ministra de la Autoridad de la Micro Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME) estuvo de acuerdo con lo reflejado en el estudio y añadió que quien debe regular la demanda de microcréditos debe ser, específicamente, la Superintendencia de Bancos.
Para Burillo existen una serie de limitantes en el empredurismo; no obstante, aclaró que la falta de acceso al crédito es la más grande.
Por esa razón, sostuvo que AMPYME está trabajando para realizar enlaces que permitan que se dé un mayor microcrédito.
Detalló que el Gobierno, a través de AMPYME creó el Fondo de Microcrédito, con un fideicomiso de 13 millones de dólares que, actualmente, está en la fase de contratación.
La entidad contratada deberá administrar el fondo, gestionar y colocar préstamos a los operadores de primer piso que responden a cooperativas, financieras, bancos de microfinanzas, cajas rurales y ONGs, en todo el país, quienes podrán otorgar créditos.