El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, justificó el alza de un cuarto de punto de los tipos de interés aplicada en la eurozona con los mayores riesgos de inflación previstos para 2006 y 2007.
Tras la reunión mensual del consejo de gobierno, dijo que se puede esperar un impacto en la inflación en ese período debido a "los efectos indirectos en el pasado por el incremento de los precios del crudo".
Agregó que el aumento del precio del dinero hasta el 2, 50% contribuirá a asegurar que las expectativas de inflación a medio y largo plazo en la eurozona permanecerán sólidamente ancladas a niveles acordes con la estabilidad de los precios.
También apuntó que hay indicios de que está mejorando la actividad económica en los 12 países del euro, que "tendrá unos índices más elevados de crecimiento a corto plazo, tal como reflejas diversos indicadores".