El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener los tipos de interés a corto plazo para la eurozona en el 2.25%, tal como habían previsto los mercados financieros.
La institución europea mantuvo también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 3.25%, así como la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 1.25%.
Aunque los expertos no se habían atrevido a descartar un alza de tipos en febrero, la mayoría consideró que el BCE preferiría esperar a tener nuevos datos sobre la consolidación económica de la zona euro para aplicar un aumento de las tasas, previsiblemente en marzo.
Para su próxima reunión, el 2 de marzo, el consejo de gobierno del BCE dispondrá de los datos de crecimiento de la Unión Económica y Monetaria (UEM) del cuarto trimestre de 2005 y también dará a conocer sus proyecciones macroeconómicas internas para el área.
En sus últimas previsiones trimestrales, publicadas en diciembre, el BCE previó un crecimiento para la zona euro en 2006 de entre el 1.4 y el 2.4%, en tanto que la inflación se situará en una horquilla del 1.6 y al 2.6%.
El banco establece que la tasa de inflación de la eurozona debe estar "cercana, pero siempre por debajo" del 2% para salvaguardar la estabilidad de precios.
En España, los precios subieron en enero un 4, 2 por ciento, el índice más alto registrado desde que comenzó a publicarse este indicador en enero de 1997, según publicó hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En diciembre, la inflación interanual en los doce países que comparten el euro alcanzó el 2.2%, y será dos décimas superior en enero.
En este sentido, los mercados prestarán especial atención a las declaraciones del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, sobre la inflación y la repercusión que tendrá en los precios el costo del petróleo.
Además, los observadores permanecerán atentos al discurso de Trichet, pues consideran que el banco podría endurecer el tono para preparar una subida de tipos en marzo.