El Banco de Japón (BOJ) mantuvo los intereses próximos a cero, pese a que en marzo anunció el fin de su política de relajación monetaria después de que la economía abandonara su espiral deflacionaria.
Los nueve miembros de la junta de política monetaria del banco central nipón decidieron dejar cercano a cero el tipo de interés interbancario por unanimidad.
Según los analistas, los mercados financieros habían anticipado esta decisión al considerar que no se han publicado indicadores económicos relevantes desde la última reunión del banco emisor celebrada el 10 y 11 de abril.
Sin embargo, los inversores están en alerta porque consideran que la primera subida de los tipos de interés se podría producir en breve.