El estatal Banco do Brasil (BB) cerró ayer su dependencia en Uruguay y los trabajadores de la banca oficial y privada interrumpieron en todo el país sus labores en la última hora de la actividad semanal, en señal de protesta ante la decisión del gobierno brasileño.
Los funcionarios del BB ocuparon desde la mañana de ayer las oficinas situadas en la Ciudad Vieja de Montevideo, barrio en el que se concentran las casas matrices de las instituciones financieras que operan en Uruguay.
El dirigente de la Asociación de Bancarios de Uruguay (AEBU), Juan José Ramos, criticó el retiro de la plaza uruguaya del BB, indicando -en un discurso que pronunció en una concentración de trabajadores bancarios- que se trata de una "decisión política" contra Uruguay.
"Esta es una más de las medidas del presidente Fernando Henrique Cardoso para callar al enano llorón", dijo Ramos en alusión al apelativo otorgado meses atrás a Uruguay por la revista brasileña Veja en un artículo sobre sus reclamos en el Mercosur.
El sindicalista, que preside el Consejo Banca Privada de AEBU, refutó el argumento de la casa central del BB en Brasilia, que señaló que su retiro de Uruguay se debe a la baja rentabilidad de la institución.
Ramos dijo que en sus 55 años de funcionamiento en el país, el banco tuvo resultado negativo en 51 ejercicios, y que si esa fue la causa del cierre de la filial de Montevideo, la decisión se habría adoptado antes.
Ramos aseguró que el motivo del mal desempeño del BB se debió "a la operativa desastrosa" llevada a cabo por "gerentes que daban créditos de favor" y a "malos negocios" de las sucursales brasileñas en la agencia local. A comienzos de abril último la Justicia uruguaya dispuso el embargo cautelar por 25 millones de dólares del Banco do Brasil, ante la posibilidad de que sus empleados fueran despedidos una vez que la institución concretara su retiro de la plaza financiera local, anunciado a las autoridades uruguayas a comienzos de este año.