El ministro español de Economía, Luis de Guindos, asegura que, aunque España pida finalmente ayuda al fondo de rescate europeo, no habrá nuevos ajustes porque con los que el Gobierno ha aprobado “será suficiente” para cumplir con la reducción del déficit.
En una entrevista publicada ayer en el diario ABC, De Guindos también anuncia que el próximo 24 de agosto el Gobierno aprobará un decreto en el que se desarrollará el llamado “banco malo” para activos tóxicos, habrá cambios en el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria y se abordará una reforma para evitar “abusos” por parte de las entidades financieras.
Sobre la ayuda que se puede reclamar a los fondos de rescate europeos una puerta abierta por el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, el pasado viernes De Guindos admite que no sabe cómo se va a instrumentar este procedimiento.
Por eso España esperará a conocer los detalles y actuará “con prudencia” ante el ofrecimiento del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, de comprar deuda a los países en apuros si estos piden la citada ayuda también para la compra de bonos.
El titular de Economía explica en este sentido que Draghi ha mandado “dos señales muy claras”: que las diferencias en el coste de financiación entre los países del euro no son aceptables y que está decidido a intervenir en el mercado de deuda mediante fórmulas que se concretarán en próximas semanas.