Los bancos y las instituciones financieras están coartando el derecho de los usuarios a elegir la compañía y el corredor de seguros de su preferencia, denunció Ana Lorena Broce, Superintendente de Seguros.
Esta semana, la funcionaria planea reunirse con el Ministro de Comercio, Joaquín Jácome y con la Superintendente de Bancos, Delia Cárdenas, para buscar una solución al problema y convocar posteriormente a la Asociación Bancaria y a la Asociación Panameña de Empresas Aseguradoras (APADEA).
La Superintendencia de Seguros detectó que algunos bancos y financieras están violando la Ley 59 de Seguros al obligar a sus clientes a comprar sólo los seguros que ofrecen estas instituciones.
La Ley 59 de Seguros en su artículo 36 establece que los clientes de bancos, instituciones fiduciarias, crediticias, empresas de leasing y de los distribuidores de automóviles, tienen todo el derecho de elegir a la compañía de seguros y al corredor de seguros de su preferencia en todas las transacciones donde se exija un tipo de seguro.
Broce explicó que en caso de préstamos para autos los gerentes de bancos y entidades financieras argumentan que si al vehículo le pasa algo y el asegurado no ha pagado la póliza que compró, la garantía no estará protegida.
“Este argumento no es válido porque si el cliente no ha pagado su póliza, la compañía de seguros debe notificarle al banco a través de un endoso. Éste existe en todas las pólizas de seguros y se denomina endoso de acreedor hipotecario”, manifestó la Superintendente.
Dijo que si una compañía de seguros no le notifica al banco que se ha dejado de pagar la póliza y ocurre una pérdida o siniestro a ese auto, “la compañía de seguros de todas maneras debe pagar”.
El banco también tiene la opción de comprar el seguro y cargárselo dentro del préstamo al cliente, dijo la Superintendente.
Este tema ha causado polémica y sinsabores a los corredores de seguros y a sus clientes. “Lamentablemente muchas veces las pólizas del banco no otorgan exactamente los mismos beneficios que la póliza individual adquirida fuera de estas instituciones”, indicó.
A juicio de la Superintendente, esta situación confirma que los bancos no saben vender los seguros. “Ellos” (los bancos) deben dedicarse a vender sus préstamos y dejarle los seguros a las compañías y corredores”, señaló.
La mayoría de los casos de violaciones a la Ley 36 se ha presentado por parte de instituciones bancarias. Las multas aplicadas por la Superintendencia de Seguros a estos bancos han oscilado entre 3 mil dólares y 4 mil 500 dólares, pero en estos casos depende del banco y la reincidencia de estas instituciones.
Este tema ha causado polémica y sinsabores a los corredores de seguros y a sus clientes, la parte más débil en este círculo.
Y concluye el poema con dos figuras alusivas a la pequeñez de su patria. La primera, ingeniosa y hermosa: “¡Oh patria tan pequeña que cabe toda entera / debajo de la sombra de nuestro pabellón:”. La segunda, tiene dos versiones, y a mi juicio, de la primera versión emerge un mensaje de mayor valor, que el que se desprende de la segunda versión. Al decir Miró en su primera versión “quizá fuiste tan chica para que yo pudiera // llevarte por doquiera dentro del corazón”, se puede deducir que no sólo expresa amor por la patria, expresa también orgullo nacional. Llevar la patria “por doquiera” es rechazar la ilegitimidad de su patria y resaltar lo orgulloso que está de su patria, una patria tan legítima como las demás.
Todos los mensajes captados en este análisis del contenido del poema “Patria”, de Ricardo Miró, tiene un denominador común, identificado con un propósito: el fortalecimiento de una conciencia patriótica que motivara a los panameños, sobre todo a los de su tiempo histórico, a valorar su identidad nacional.
Ricardo Miró
(Nació el 5 de Noviembre de 1883 y murió en 1940)
¡Oh Patria tan pequeña,
tendida sobre un Istmo
donde es el mar más verde
y más vibrante el sol,
en mí resuena toda tu música, lo mismo que el mar en la pequeña celda del caracol!
Revuelvo la mirada
y a veces siento espanto
cuando no veo el camino
que ati me ha de tornar...
¡quizá nunca supier
que te quería tanto
si el Hado no dispone
que atravesara el mar!...
La Patria es el recuerdo... pedazos de la vida
envueltos en jirones
de amor o de dolor;
la palma rumorosa,
la música sabida,
el huerto ya sin flores,
sin hojas, sin verdor
La Patria son los viejos
senderos retorcidos
que el pie desde la infancia, sin tregua recorrió
en donde son los árboles, antiguos conocidos
que al paso nos conversan
de un tiempo que pasó
En vez de esas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado
se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco, donde escribí una fecha
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar
¡Oh, mis vetustas torres,
queridas y lejanas
yo siento la nostalgia
de vuestro repicar!
he visto muchas torres,
oí muchas campanas,
pero ninguna supo.
¡torres mías lejanas!
cantar como vosotras,
cantar y sollozar.
La Patria es el recuerdo... pedazos de la vidaenvueltos en jirones
de amor o de dolor;
la palma rumorosa,
la música sabida,
el huerto ya sin flores,
sin hojas, sin verdor
¡Oh Patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra
de nuestro pabellón:
quizás fuiste tan chica
para que yo pudiera
llevarte toda entera
dentro del corazón.
“Nuevos Ritos”
No. 50, 1º/IX/1909.