Los bancos argentinos Macro y Comafi acordaron hacerse cargo de las 90 sucursales del Scotiabank-Quilmes, de capitales canadienses, suspendido por una crisis de liquidez desde mediados de abril pasado.
El acuerdo incluye mantener los puestos de trabajo de 1,000 de los 1,700 empleados del banco canadiense, informaron portavoces del Banco Central.
Las fuentes dijeron que hay posibilidades de que se mantenga el empleo a un número mayor de los trabajadores del Scotiabank-Quilmes y que en las próximas horas se difundirán los detalles de la operación. El Scotiabank-Quilmes, filial del Bank of Nova Scotia canadiense, fue suspendido el 18 de abril pasado a causa de los problemas de liquidez provocados por la severa crisis que afecta al sistema financiero argentino desde finales del año pasado. En el momento de ser suspendido, el banco ocupaba el puesto 12 entre los más grandes del país, con activos por 2,700 millones de pesos, que actualmente equivalen a 737.7 millones de dólares.
La gran mayoría lo hizo a tiempo, lo que agradó especialmente a Wall Street que, luego de haber terminado en fuerte alza el miércoles, operaba estable este jueves. Incluso AOL Time Warner progresaba, ganando 8,96% a 12,04 dólares en la mañana.
El objetivo de la operación era precisamente obligar a las empresas a re-examinar sus cuentas a la búsqueda de malversaciones y errores para poner fin a la letanía de revelaciones que desestabiliza los mercados financieros desde hace varios meses.