Un barrendero de la ciudad de Kirov, norte de la Rusia europea, confesó ayer que dirigía una empresa "virtual" utilizada por la petrolera Yukos, amenazada de quiebra, por evadir impuestos.
Serguéi Varkentin, barrendero de profesión, es uno de los testigos en el juicio contra el fundador de Yukos, Mijaíl Jodorkovski, en la cárcel desde octubre del pasado año.
Varkentin fue director general de Investproyekt, compañía registrada a efectos fiscales en la región de Chitá, Siberia central.
Investproyekt representaba a 12 compañías que disfrutaban de privilegios fiscales en las zonas económicas especiales siberianas de Cheliabinsk y Ekaterimburgo.
Al parecer, esta empresa "virtual" cotizó más de 50,00 dólares en Kirov "pese a no haber realizado ningún negocio", señaló Serguéi Dorbrovolski, jefe administrativo en este distrito.
Las autoridades rusas embargaron los activos de las 24 filiales de Yukos tras concluir que debía 3,413 millones de dólares en impuestos de año 2000.
El tribunal de arbitraje aceptó una nueva demanda interpuesta por la fiscalía contra la petrolera por valor de 1,400 millones de dólares en concepto de multas por impago de impuestos correspondientes a 2001.
La deuda de Yukos con el Estado ruso podría ascender a 14,000 millones de dólares más si fructifican las demandas por evasión de impuestos.