El Gobierno belga ha decidido congelar temporalmente gastos por valor de cerca de mil millones de euros previstos en sus presupuestos de 2012, tras las dudas expresadas por Bruselas, que considera que el país necesita medidas adicionales para evitar que su déficit rebase el límite europeo del 3%.
Tras hacerse pública una carta enviada por el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, al Ejecutivo belga en la que pedía medidas adicionales para contener el déficit, el primer ministro de Bélgica, Elio di Rupo, convocó un Consejo de Ministros restringido para tratar el asunto.
En esta reunión se acordó congelar hasta mil millones de euros en gastos hasta que se realice el primer control presupuestario previsto para finales de febrero.
El Gobierno prevé en sus presupuestos un crecimiento de 0.8% y mantener el déficit, un 2.8% en 2012.