La residencia es una decisión que debemos analizar con la paciencia debida. Requiere mucho esmero, dedicación y una gran ilusión. Este será el lugar en donde conviviremos con nuestros seres queridos y compartiremos con nuestros familiares y amigos. Es el lugar donde pasaremos largos años y por ende requiere de nuestra atención para que contenga esas preciadas pertenencias con las que adornaremos y amoblaremos esta gran inversión.
En el mercado existen innumerables ofertas residenciales para todos los gustos.
Desde casas y apartamentos para residir, hasta residencias de veraneo en las hermosas playas, campos y montañas de nuestro país.
Así mismo, existen excelentes ofertas de financiamiento para nuestra futura residencia, a través de las distintas instituciones financieras, por ejemplo empresas como GS Mortgage Panamá.
Todas las distintas opciones de financiamiento requieren que la propiedad a financiar tenga un seguro que la proteja contra incendio y coberturas catastróficas como terremoto, huracán e inundaciones, ya que dicha propiedad será constituida como garantía hipotecaria del financiamiento que se otorgará.
Tenemos que cumplir con esta exigencia de seguro y contamos con la libertad de contratar esta póliza con la aseguradora y corredor de seguros de nuestra preferencia. Sin embargo, este seguro que nos solicita la entidad financiera sólo ampara la estructura objeto del financiamiento y no así el contenido de la residencia.
Con la compra de la residencia, le sigue la compra de todos los muebles, adornos, línea blanca, artefactos y demás contenido que colocaremos en ella.
Este contenido lo adquirimos con mucho esfuerzo, sin embargo, la mayoría de las personas olvidan solicitar un seguro para estos y comúnmente el contenido de nuestras viviendas queda sin cobertura. Aquellas personas que han pasado por el triste evento de tener un siniestro en su residencia, por ejemplo un incendio, probablemente hayan tenido la mala experiencia de realizar que el seguro contratado ampara solo la estructura y no su contenido y seguramente la mayor parte del dinero sea indemnizado al banco para cubrir la deuda hipotecaria, pero todo ese contenido que con tanto sacrificio se adquirió, se pierde en el siniestro.
En el mercado podemos adquirir seguros para amparar el contenido de las residencias, igual que los contratados para cubrir la estructura. Sin embargo, las aseguradoras ofrecen pólizas mucho más completas para asegurar los contenidos, que incluyen coberturas iguales a las mencionadas para la estructura más una lista de coberturas diseñadas para la protección de ese contenido como por ejemplo:
Robo con forzamiento.
Asalto dentro de la residencia.
Asalto de dinero fuera de la residencia.
Responsabilidad Civil familiar.
Equipo electrónico (por ejemplo computadoras).
Estas coberturas tienen sub-límites apropiados dependiendo de la cobertura. Muchas aseguradoras ofrecen también asistencia en el hogar, incluyendo coordinación de servicios de plomería, electricidad y otros.
Este tipo de seguro es económico y no puede faltar dentro de la lista de inversiones que realizaremos en nuestra residencia. Por ejemplo, si usted tiene en contenido dentro de su casa un monto de $30,000.00, está ubicada en la ciudad y su construcción es de concreto, entonces su prima anual aproximada será de $150.00.
En promedio usted pagará una prima mensual de $12.50 y con esto protegerá todos esos bienes que contiene su residencia, incluyendo el robo con forzamiento que tanta preocupación causa en nosotros.
Si no tiene este tipo de seguro, no espere más y asegure todo su contenido. Es importante que hagamos un inventario de nuestros bienes y los aseguremos en base al valor real de los mismos.
Tomemos en cuenta los sub-límites que se ofrecen en las coberturas que no son incendio y catastróficas, con la finalidad de asegurarnos que los mismos son suficientes para el riesgo que tenemos.
Estas consideraciones son importantes conversarlas con nuestros asesores para no tener inconvenientes a la hora de un siniestro.
Debemos conocer siempre lo que estamos adquiriendo en estas pólizas paquetes y tener la asesoría adecuada para poder negociar y contratar cualquier cobertura o límite adicional que se requiera.
Como todos los seguros es importante revisar sus condiciones, limitaciones y exclusiones, para siempre tenerlas en cuenta y tomar las medidas necesarias para evitar tener un siniestro.
Es necesario también recordar que los seguros existen para subsanar una pérdida financiera, pero existen otros componentes en las pérdidas que los seguros no ampararán, como por ejemplo las pérdidas de bienes que tengan un valor sentimental.