El gobierno alemán mantiene sus pronósticos de crecimiento económico para este año y el siguiente, en 1,7 y un 1,2%, respectivamente, por considerar que no se prevé un retroceso en la coyuntura.
No hay motivos para cambiar las previsiones de crecimiento económico, indicó ayer el vice-portavoz del gobierno, Thomas Steg, quien destacó la evolución positiva en algunos sectores económicos y el buen funcionamiento de la exportación.
El portavoz añadió, asimismo, que estos pronósticos se hicieron en su momento con la debida cautela, precisamente para no levantar falsas expectativas.
El gobierno salió así al paso a la previsiones negativas de algunos expertos, advirtiendo de los efectos en la economía alemana de la mala coyuntura internacional.