Los países de Latinoamérica requieren aplicar reformas para evitar el colapso de los sistemas de pensiones, dado que los retiros de 80 millones de personas se encuentran en peligro, según recomendaciones del Banco Interamericano de Desarrollo consignadas en un estudio publicado ayer.
En ausencia de reformas, la creciente clase media de la región puede ser vulnerable a la pobreza en la tercera edad, asegura el informe, debatido por expertos en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que lo lanzó junto a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde).
El estudio, que ofrece indicadores comparativos de los modelos de pensiones de 26 países de la región, señala que en general la cobertura, es decir, el porcentaje de personas que participan en los programas de pensiones y que disfrutan de ellos, es el mayor desafío para la sostenibilidad de este sistema.
Las conclusiones indican que desde los años 90, cuando se abordaron las más importantes reformas en los sistemas de pensiones de Latinoamérica, la proporción de trabajadores que contribuyeron a algún tipo de sistema de pensiones apenas ha cambiado.
Además, el elevado número de trabajadores en el sector informal, la baja contribución de las mujeres trabajadoras y el nivel educativo de los trabajadores son variables clave.