Bielorrusia anunció ayer que la primera central nuclear del país se construirá en la región de Grodno, una de las más afectadas por la nube radiactiva desprendida tras el accidente en la central ucraniana de Chernóbil (1986).
La comisión estatal creada por el gobierno decidió ayer habilitar una parcela de terreno en Ostrovetski (Grodno), informó Ludmila Zenkovich, portavoz del ministerio de Energía, citada por la agencia rusa Interfax.
Ahora, las autoridades bielorrusas convocarán un concurso internacional para la construcción de la planta, para lo que parte como favorita la corporación rusa Atomstroyexport.
Bielorrusia ya ha firmado un contrato con Ucrania para la proyección de la planta, que tendrá una capacidad generadora de 2.000 megavatios y cuyo primer bloque debería comenzar a operar en 2016.
El pasado 31 de enero el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, firmó un decreto para construir la central atómica, cuyo costo rondará los 4.000 millones de dólares.
Lukashenko ha calificado de "histórico" el proyecto, porque de él "depende la independencia económica, energética y política de las futuras generaciones de los bielorrusos", dijo.
Según las autoridades bielorrusas, la planta producirá un 30% de toda la energía eléctrica que produce y consume este país, la última economía planificada de Europa.