una actitud
- En la medida en que usted se sienta bien con aquello que hace, también aporta más a la empresa.
- ¿Es fácil estar motivado todo el tiempo?
- No, la fuerza de voluntad se debilita, por ello, conviene alimentarla con motivos positivos.
Hablar de motivación es hablar del bienestar del trabajador, de las necesidades emocionales de una persona que muchas veces quedan sin cubrir porque en muchas empresas la prioridad es el rendimiento y la productividad.
¿Cómo estimular?
Algo muy importante es el reconocimiento. Por diferentes que sean las personas, en el fondo existen necesidades de estima que todas tienen.
Por otra parte, la motivación surge cuando una persona recuerda por qué comenzó a trabajar en esa empresa, es decir, redescubre su misión.
Al igual que el enamoramiento se renueva cada cierto tiempo, la vocación profesional también. Para lograr este punto, la empresa puede motivar a los trabajadores para realizar cursos de formación.
Ser parte de un equipo también es un estímulo que alimenta su motivación. Pero un equipo lo es simplemente cuando existe un espíritu colectivo fuerte detrás.
El horario de trabajo es otro estímulo para los trabajadores que agradecen la flexibilidad para poder conciliar mejor trabajo y familia.
En el plano laboral, dentro de los propios compañeros es posible conocer a personas que son ejemplares. Estos modelos también se convierten en un reto para poder mejorar uno mismo.
El sueldo es otra forma de reconocimiento para un trabajador, pero no es la única. La seguridad laboral también es una fuente de motivación; sin embargo, esta seguridad cada vez es más difícil de alcanzar, sobre todo en aquellas compañías que aplican recorte de planilla.
En otras ocasiones, como refleja la inteligencia emocional, la fuente de motivación parte de uno mismo.