Un Boeing 777 batió ayer y el récord mundial de un vuelo comercial sin escala al cubrir las 12, 000 millas (unos 20, 000 kilómetros) de distancia que hay entre Hong Kong y el aeropuerto de Heathrow, en Londres, con una permanencia en vuelo de 23 horas.
El avión que llevaba a bordo a 35 personas, entre pasajeros y tripulación, superó el anterior récord de 10, 823 millas (casi 16.500 kilómetros).