Las bolsas de Asia cerraron a la baja la última semana, tras una racha de 15 días de repunte, empujadas por los efectos negativos de la crisis sobre las empresas, que cada vez sufren más los efectos de la ralentización económica.
Muchas grandes compañías ya habían revisado a la baja sus previsiones de ganancia, pero el anuncio del gigante Toyota -el primer fabricante de coches del mundo- de que en el actual ejercicio fiscal registrará sus primeras pérdidas por operaciones de la historia hicieron tambalearse nuevamente a las bolsas.
El índice MSCI Asia Pacífico, que mide la temperatura bursátil de la región, cayó un 2,4 por ciento hasta los 87,40 puntos durante los últimos siete días, siendo los sectores energéticos y los de materias primas los más perjudicados por la caída.