Las dos bolsas chinas, Shanghai y Shenzhen, experimentaron ayer su cuarto cierre al alza consecutivo de la semana que, aunque muy suave, confirma su recuperación tras el desplome del pasado lunes, cuando Shanghai registró su tercer peor resultado de la última década y cayó el 8, 26%.
En Shanghai, el índice general (acciones convertibles y no convertibles) terminó en 3.913, 14 puntos, el 0, 57% al alza, o 22, 34 puntos por encima del cierre de ayer.
En Shenzhen, el índice general cerró en 12.850, 69 enteros, un 1, 22% al alza, o 154, 60 puntos sobre la jornada anterior.
La prensa de Shanghai atribuye la subida a un regreso de la confianza de los inversores individuales, después de que el principal diario bursátil del país, el "Shanghai Securities News", afirmara ayer que el crecimiento económico nacional puede garantizar la estabilidad a largo plazo de los mercados de valores nacionales.
Un artículo del diario calificó de "ridículos" y "basados en la ignorancia" los rumores que circulaban en el mercado sobre la posibilidad de que el Gobierno pusiese en marcha un nuevo impuesto sobre las ganancias en bolsa y parece que la tranquilidad regresa a los inversores tras el repentino aumento impositivo del día 30. La confianza de los inversores está regresando, ya que algunos pueden pensar que el mercado tocó fondo.