CUANDO se conoció que los números de la empresa Bonlac estaban en rojo, no fueron pocos los que pensaron que sería el fin de una compañía con más de 20 años de funcionamiento en el país y la culminación de una tradición familiar iniciada en los años 30 por Don Pedro Ameglio Tibaldero.
La crisis financiera de la compañía se inició 4 años después que se inaugurara la planta procesadora de leche. En ese momento, la junta directiva decidió realizar ajustes para capitalizar la empresa por casi 3 millones de dólares.
Pero dos años más tarde y después de lograr un equilibrio financiero, Bonlac está por iniciar una aventura que podría cambiar por completo su política comercial.
En noviembre la empresa comercializadora de productos fríos enviará los primeros contenedores de alimentos para los pasajeros de los cruceros que parten desde Miami con destino a las islas del Caribe.
Marco Ameglio, directivo de Bonlac, señaló que se realizarán entregas experimentales en puertos norteamericanos, especialmente en Miami, donde está la base de las principales líneas de cruceros.
"Los productos serán enviados bajo condiciones arancelarias y con un régimen aduanero especial, es decir, que entrarán directo a los barcos sin ser consideradas como exportaciones, evitando algunos procesos burocráticos que demoran las importaciones", explicó.
Entre los productos está el yogurt, té frío, jugos y también se enviará materia prima.
Indicó que la empresa ya tiene contacto con dos líneas de cruceros que solicitaron ser abastecidas en su base en Miami y además quieren recibir productos en los puertos del Caribe mientras sus naves recorren la zona.
Para cualquier empresa que se dedique a surtir cruceros en el Caribe es un negocio importante ya que el mercado representa 2.2 millones de consumidores, de acuerdo con estadísticas de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros.
Bonlac se prepara para conquistar los cruceros
Por el momento la empresa no tiene planes de realizar inversiones en infraestructuras.