Economía

Botín busca el apoyo de los inversores institucionales


La situación de crisis interna en la cúpula del grupo BSCH vive un nuevo capítulo. Mientras continúa con su labor de captación de apoyos entre los consejeros del BSCH procedentes del antiguo BSCH, el equipo de Emilio Botín está también contactando con los inversores institucionales de la entidad.
No sólo entre los grupos representados en su consejo de administración y que aportan aproximadamente el 15% del capital: Antonino Fernández, Champalimaud, Commerzbank, Metropolitan Life, Royal Bank of Scotland, Sanpaolo-IMI, y Societe Generale. De éstos, las mayores vinculaciones con el bloque procedente del Central Hispano corresponden al banco alemán, que tiene el 2,5% del BSCH. Los esfuerzos del entorno de Botín se están concentrando sobre todo entre los gestores de los grandes fondos de inversión y de pensiones internacionales, que controlan la mayor parte de las acciones del BSCH.
NEUTRALIDAD
El objetivo del entorno de Botín es claro: conseguir, al menos, que los inversores institucionales mantengan una actitud de neutralidad en la crisis interna de la cúpula del grupo.
Como en el caso de los consejeros procedentes del antiguo Central Hispano, el bloque procedente del Santander no pretende que encabecen la ofensiva contra el copresidente del BSCH, José María Amusátegui, sino que se conforma con que se abstengan.
Los estatutos del BSCH impiden que el consejo de administración pueda cesar a un presidente. Esta medida sólo la puede tomar, y con un 70% de los votos, una junta general extraordinaria de accionistas.
REPROBACION
Pero el consejo sí puede aprobar una reprobación de la gestión de José María Amusátegui, lo que obligaría a éste a dimitir. De esta forma, Botín conseguiría la presidencia única del BSCH varios meses antes de lo previsto, ya que Amusátegui no tiene por qué abandonar el puesto hasta la junta general ordinaria de accionistas del banco de marzo del próximo ejercicio.
Pero para ello primero necesita convocar un consejo de administración extraordinario, ya que el previsto no tendrá lugar hasta octubre y su orden del día está acaparado por la jubilación, al llegar al límite de los 72 años fijado por los estatutos, del consejero y vicepresidente cuarto del BSCH, Santiago Foncillas. Amusátegui tiene la potestad de nombrar a los sustitutos de aquellos consejeros del BCH que se jubilen, lo mismo que Botín cuando sean del Santander.
Y quiere impedir un pacto entre Foncillas y Botín que permita al presidente de Dragados sortear el límite de los 72 años y la obligación de jubilarse al ser sustituido por una sociedad que le designaría como su representante en el consejo. Esta fórmula ha sido utilizada en los casos de Antonino Fernández (Invanfer) y Antonio Champalimaud (Sheiner), ambos mayores de 72 años.


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19736
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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