Brasil registró en agosto una inflación del 0.41%, con lo cual el acumulado en los primeros ocho meses del año fue del 3.18%, informó ayer el Gobierno.
El resultado hasta agosto es inferior al 4.42% medido en los ocho primeros meses del año pasado, según datos divulgados ayer por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
El índice mensual se redujo ligeramente con respecto al 0.43% de julio, pero superó el de agosto de 2011, que fue del 0.37%.
La inflación interanual alcanzó el 5.24%, dos puntos porcentuales por debajo del 7.23% medido entre septiembre de 2010 y agosto de 2011.
Pese al alza de los precios, los resultados son compatibles con la meta del Gobierno de terminar el año con una inflación del 4.5%, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite que llegue a un máximo del 6.5%.
Mientras el Banco Central proyecta para este año una inflación del 4.5%, los economistas de las instituciones financieras prevén un 5.20%.
La inflación de 2011 fue del 6.50%, la mayor desde 2004, cuando alcanzó el 7.60%.
La subida de la inflación en agosto fue causada principalmente por el alza del 0.88% de los precios de los alimentos, según el IBGE.
Los productos que más influyeron en la inflación fueron el tomate, cuyo precio subió el 18.96%, la zanahoria (12.47%), el ajo (5.20%) y la patata (4.48%).
La aceleración de los precios pone en duda la política del Banco Central de reducir gradualmente los diferentes tipos de interés.