El Gobierno de Brasil aplicará medidas para prevenir los efectos de la crisis financiera internacional, afirmaron ayer ministros del Gobierno al admitir que la mayor economía latinoamericana también será golpeada. "Podemos tener una disminución de la actividad económica y queremos que sea la menor disminución posible", dijo el ministro de Planificación, Paulo Bernardo, en una entrevista con el canal de televisión Globo News.
Las medidas apuntan a aumentar la disponibilidad de crédito para las empresas y el sector exportador y suplir los fondos que dejarán de fluir debido a la crisis del sistema internacional, explicó. "La economía norteamericana tiene una gran flexibilidad", agregó.