Brasil se ubicó como el líder de la transformación digital empresarial en la región, método empleado por las compañías para mejorar sus cadenas de producción y trabajo con el objetivo de posicionarse y resaltar en un mercado "cada vez más digital", según el estudio "La Trampa de la Agilidad".
En el informe, revelado por la multinacional Bizagi, Brasil es el país con mejor desempeño en transformación digital con un 39%, superando a otras naciones como México (26%) y Colombia (20%).
El gigante suramericano fue solo superado por Estados Unidos y Canadá, que con 52 puntos porcentuales encabezan la lista mundial en esta transformación, cuyo promedio es de 32%.
Juan Manuel Mogollón, vicepresidente ejecutivo de Bizagi para Latinoamérica, aseguró a Efe que Brasil supera los números obtenidos en Alemania y Reino Unido a raíz de la agitación por la que cruza la economía del país, lo que obliga a las empresas a modificar sus estructuras de negocio.
"Actualmente, cuatro de cada diez empresas brasileñas están iniciando proyectos dentro de sus organizaciones de transformación digital, y esto tiene relación con el ritmo de su economía y, sobre todo, cómo las empresas quieren enfrentar a estos nuevos modelos de negocios".
Mogollón añadió que los sectores financieros, asegurador y retail son uno de los objetivos de las compañías para entrar a competir contra los "modelos tradicionales".
"No hay duda de que la constante evolución tecnológica ha dinamizado los hábitos de los consumidores, tornándolos más exigentes, solicitando inmediatez y personalización a todo nivel", apuntó Mogollón.
El ejecutivo mencionó que la aparición de competidores con un ADN 100% digital en casi todos los campos de las industrias obligan al resto a una transformación virtual, lo cual dejó de ser una opción y se convirtió en un "imperativo".
A modo de ejemplo, Mogollón mencionó casos como el de Uber, Facebook y Netflix, que ejecutan sus planes de negocio desde plataformas netamente digitales.
"Hoy en día, la empresa de transporte no tiene taxis (Uber), el medio de comunicación no produce contenido (Facebook) y la empresa de cines no tiene teatros (Netflix). Por ello, las empresas deben sumarse al reto de la transformación digital antes de que la competencia lo haga.