El ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, anunció ayer que el Gobierno decidió aumentar su ajuste fiscal con el fin de combatir la inflación y reservar recursos para la creación de un fondo soberano en el exterior.
Mantega, explicó que el Gobierno elevará su meta para el superávit fiscal primario de este año del actual 3,8% hasta el 4,3% del Producto Interior Bruto (PIB).
El superávit fiscal primario, la diferencia entre los ingresos del Estado y sus gastos, sin tener en cuenta los recursos destinados al pago de intereses de deuda, es el ahorro que el Gobierno brasileño acumula anualmente para garantizar su compromiso con la disciplina fiscal y el pago de sus obligaciones con el exterior.
Según Mantega, el ahorro fiscal extra del 0,5% del PIB obligará al Gobierno a reducir los gastos públicos, lo que puede disminuir las actuales presiones sobre la inflación.