La Fiscalía General de Brasil informó que reclamará 1,550 millones de dólares a seis compañías de construcción e ingeniería por su presunta participación en un escándalo de sobornos en la firma petrolera estatal Petrobras.
La cifra incluye 111 millones de dólares en indemnización por fondos públicos que la fiscalía dice fueron robados a Petrobras, más de 333 millones de dólares en multas y 1,110 millones en daños punitivos.
Fue la medida más reciente de los fiscales en el que es considerado el caso más grande de corrupción en Brasil.
El escándalo dañó severamente la reputación de Petrobras, la mayor compañía del país y fuente de orgullo nacional.
Sin embargo, las suertes de Petrobras han caído en años recientes.
La compañía está sumida en deuda, perdió miles de millones de valor de mercado, ha quedado virtualmente fuera de los mercados crediticios internacionales y aún no ha cumplido su promesa de desarrollar rápidamente unos yacimientos petrolíferos masivos frente a las costas del país.