El Gobierno brasileño anunció ayer una nueva licitación para relanzar las obras del trasvase del río San Francisco, un ambicioso y polémico proyecto impulsado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva que está prácticamente paralizado.
El ministro de Integración Nacional, Fernando Bezerra, afirmó ayer al diario O Estado de So Paulo que la nueva licitación costará cerca de 1,200 millones de reales (unos 640 millones de dólares) y será publicada a comienzos del año entrante, aunque el ministerio no ha confirmado la información oficialmente.
El proyecto, iniciado en 2007, contempla la construcción de 720 kilómetros de canales para irrigar una extensa región pobre y árida del noreste de Brasil, que sufre de sequías persistentes que impiden el desarrollo de la agricultura.
La nueva licitación será necesaria porque los ocho consorcios de constructoras privadas que habían sido contratados no acabaron las obras por el aumento excesivo de los costes de construcción con respecto al presupuesto original.
Según imágenes divulgadas por el rotativo, las obras han sido abandonadas y los canales de cemento presentan grietas en varios tramos, por donde han brotado matorrales. El presupuesto inicial se calculó en 5,000 millones de reales (unos 2,673 millones de dólares), de los que se han invertido cerca de 2,800 millones de reales (o 1,497 millones de dólares), según O Estado. Bezerra explicó que el proyecto no estaba detallado.