La fuerte volatilidad en Brasil persistía ayer, con una nueva caída del real, muy cerca de su mínimo histórico, y sacudía a los mercados regionales, en especial Chile y Uruguay, ya afectados por la crisis argentina.
El jueves, presionado por la inestabilidad en Argentina y Brasil, Uruguay liberó su moneda, lo que provocó una desvalorización de más de 16% del peso. La moneda también se depreció fuertemente en Chile, donde pesó la incertidumbre sobre Brasil, y en México, ante el temor de que el país se encamine hacia una crisis como la argentina.
La moneda venezolana, el bolívar, también se ha depreciado rápidamente en los últimos días, en el marco de la crisis política en el país tras el golpe de Estado que derrocó en abril por menos de 48 horas al presidente Hugo Chávez.
Y en Paraguay, donde el guaraní perdió más de 17% de su valor en lo que va del año, los gremios empresarios manifestaron este viernes su preocupación por la turbulencia económica regional y pidieron al gobierno que recurra a un blindaje financiero de los organismos multilaterales.
La moneda brasileña, que acumula una depreciación de 16.2% en el año y de 9% este mes, se cotizaba a 2.8 por dólar al final de la mañana, con depreciación de 1.38% respecto al cierre del jueves. La Bolsa de Valores de Sao Paulo acumulaba a media jornada una baja de 3.46%, tras perder más de 5% la víspera, y el riesgo país -tasa que pagan los bonos de un país por encima del rendimiento de los papeles del Tesoro estadounidense- continuaba subiendo, tras alcanzar 1,593 puntos el jueves (15.93% de sobretasa).