El presidente del Banco Central brasileño, Armínio Fraga, afirmó ayer que la economía de Brasil volverá a crecer a tasas del 4% anual, una vez superados los actuales problemas financieros.
"El país va a crecer por encima de 4%, sin contar futuras reformas -económicas que pueda aplicar el gobierno- que podrían aumentar esa tasa en uno o dos puntos", dijo Fraga en entrevista divulgada ayer por el diario Jornal do Brasil.
Sería, en definitiva, volver al crecimiento que el país tuvo una vez recuperado de la crisis financiera en 1999 hasta el inicio del 2001, cuando se dio de bruces con la recesión argentina, una crisis energética interna y la ralentización económica mundial en 2001.
El nerviosismo de los mercados retornó a Brasil este año con las elecciones presidenciales que han causado temores de una victoria de la izquierda y que se han agravado con la crisis de confianza internacional. "El proceso requiere de un esfuerzo político de aglutinar fuerzas en torno al interés nacional", afirmó Fraga.
La solución pasa por "una combinación de más confianza nuestra en la capacidad del próximo presidente para tomar las decisiones correctas, y también de un trabajo de refuerzo financiero que dará resultado con el tiempo", destinado a suplir la retracción en el crédito internacional al país, dijo Fraga.