"El G-20 está negociando sólo por sus intereses económicos, y la persecución de esos objetivos va en detrimento de los países más pobres", dijo Mandelson.
Al G-20 pertenecen, además de Brasil y la India, Argentina, Bolivia, Chile, China, Cuba, Egipto, Guatemala, India, Indonesia, México, Nigeria, Pakistán, Paraguay, Filipinas, Sudáfrica, Tailandia, Tanzania, Uruguay, Venezuela y Zimbabue
Son países, en su mayoría, exportadores de productos agrícolas, aunque con intereses muy diferentes, pues mientras Brasil es una potencia agrícola, la India lo es en servicios.
Mandelson indicó que cuando Brasil habla en nombre del mundo en vías de desarrollo, hay que recordar que sus intereses agrícolas no son los de los países del África subsahariana.
Los 148 países de la OMC celebrarán del 13 al 18 de diciembre en Hong Kong una conferencia ministerial en la que debían acordar las plenas modalidades de la negociación que profundizará en esa liberalización en agricultura, servicios, acceso a mercados para productos industriales (NAMA) o desarrollo, entre otros. Sin embargo, la amplitud de sus diferencias en agricultura, pero también en servicios o NAMA, ha hecho que los negociadores hayan tenido que bajar el listón de sus objetivos para evitar el fracaso en la cita asiática.
Tras la constatación de que no obtendrían las metas perseguidas tras cuatro años de duras negociaciones, los países han acordado intensificar sus tratativas para conseguir que la Ronda del Desarrollo de Doha, que lanzaron en el 2001, pueda concluirse a finales de 2006.
La Unión Europea (UE), según Mandelson, quiere una propuesta seria de Brasil y el resto del G-20 para mejorar el acceso a sus mercados de nuestros productos manufacturados.
Mandelson consideró que en el sector servicios no ha existido una negociación en condiciones y que la mayoría de las propuestas para una mayor liberalización de los servicios han sido insuficientes.
Dijo que si los comunitarios no ven que se plantean iniciativas serias para aumentar los intercambios en los sectores industriales y de servicios, no se avanzará más en las negociaciones del sector agrícola. No obstante, reiteró que la UE no presentará nuevas ofertas porque la que ha puesto sobre la mesa de cara a la reunión de Hong Kong es la más generosa que se ha hecho.