El secretario estadounidense de Energía, Spencer Abraham, afirmó ayer en Viena que Estados Unidos se siente "alentado" por la promesa de Arabia Saudita de aumentar fuertemente su producción de petróleo, y que cree que el cartel va a apoyar esa propuesta, en su reunión en Líbano a principios de junio.
Indicando que se había reunido con un "gran número" de ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el fin de semana pasado en Amsterdam, Abraham aseguró que "todos habían comprendido la necesidad de intervenir para actuar sobre los precios".
La OPEP discutió el sábado en Amsterdam, al margen del Foro Internacional de la Energía, la propuesta de Arabia Saudita, que ofrece incrementar el techo de producción del cartel a 26 millones de barriles diarios, de 23,5 mbd, para enfriar los precios del crudo.
Pero la oferta de Riad no fue respaldada por la organización, y la reunión informal de los ministros concluyó sólo con un acuerdo para postergar la decisión sobre la política de producción de la OPEP hasta la reunión ministerial en Beirut, el 3 de junio. Pero el secretario de Energía de EU descartó que la OPEP estuviera divida en torno a la oferta de Riad, como han especulado fuentes del mercado.
"No creo que haya tantas divisiones en el seno de la OPEP como lo han afirmado algunos", afirmó Abraham, que viajó a Viena para lanzar una iniciativa estadounidense contra la proliferación nuclear.
El responsable aseguró que el resto de países de la OPEP va a respaldar esa propuesta saudita, en su reunión de Beirut.
Tras la falta de acuerdo de la OPEP para aumentar fuertemente su producción, el barril subió el lunes 1.79 dólares en Nueva York, para cerrar en un récord de 41.72 dólares.
El mercado no fue apaciguado por la oferta de Arabia Saudita, que aseguró que aumentará su producción incluso sin la aprobación oficial de la organización petrolera.
Ayer, los precios del petróleo de EU permanecían por encima de 41 dólares el barril, por temores de los inversionistas de que el esperado aumento por parte de la OPEP de su techo de producción no logrará detener el alza de los precios del barril.