Burger King, la segunda mayor cadena de comida rápida del mundo, vio cómo su beneficio se elevaba un 150 % interanual en el primer trimestre del año, gracias a un agresivo recorte de gastos que ayudó a compensar la caída a casi la mitad de la facturación.
Así lo detalló hoy la compañía estadounidense con sede en Miami, que sin embargo logró contentar con sus cuentas -y sobre todo con su ajuste de gastos- al mercado bursátil, con lo que en la Bolsa de Nueva York sus acciones avanzaban más del 1 % y se negociaban en torno a los 18,3 dólares por acción.
En el primer trimestre del año la compañía ganó 35,8 millones de dólares (10 centavos por acción), frente a los 14,3 millones (4 centavos) de beneficio neto que acumuló entre enero y marzo de 2012.
Ese enorme avance de la ganancia se logró pese a que la facturación del grupo cayó un 42,5 %, hasta los 327,7 millones de dólares, y gracias a que al mismo tiempo los gastos operativos se redujeron un 53,6 % hasta los 225,3 millones de dólares.
La compañía, que volvió a cotizar en bolsa el pasado junio bajo el control del grupo de inversión brasileño 3G Capital, ha estado trabajando durante años en la reorganización de su oferta para atrapar a un público diferente al que históricamente la ha enfrentado a su mayor rival, McDonalds.
Además, está convirtiendo sus locales propios en franquicias, gestionadas por terceras partes, con lo que simplifica su gestión y costes, e ingresa cantidades acordadas con quienes explotan su marca.