La Organización Internacional del Trabajo aprobó en Seúl una Declaración de Salud y Seguridad en el Trabajo con recomendaciones para gobiernos, empresas y empleados, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales internacionales.
La OIT celebra su XVIII congreso trienal en la capital surcoreana entre el 28 de junio y el 2 de julio, en el que se debatirán medidas para mejorar la situación actual de la seguridad en el mundo del trabajo.
El evento reúne a las autoridades, representantes de organizaciones empresariales y sindicales y expertos procedentes de todo el mundo.
La declaración aprobada recoge recomendaciones a los gobiernos como la de instaurar un sistema de inspecciones laborales efectivo y pide a los empresarios que implanten sistemas de gestión de salud en sus compañías.
Por otra parte, recomienda a los trabajadores que sigan los procedimientos de seguridad y salud en las empresas.
El congreso mundial está organizado por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) y la Agencia Coreana para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (KOSHA).
En el congreso se espera dar a conocer últimos estudios sobre seguridad y salud en el trabajo como un factor fundamental para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible, según la OIT.
Según OIT, más de 2 millones de personas mueren cada año a causa de accidentes y enfermedades relacionados con el trabajo.