George W. Bush llamó una vez más ayer al Congreso estadounidense a “votar rápidamente” el plan de reactivación económica que prevé importantes reducciones de impuestos, y que presentó hace tres meses. El presidente estadounidense visitó una fábrica en Canton (Ohio, este).
En un discurso ante los empleados de la fábrica y militantes de su partido republicano, Bush afirmó que “por el bien del país el Congreso debe votar rápidamente el plan de reactivación”.
“Es importante que Washington actúe”, dijo en referencia al Congreso, que no logra alcanzar un acuerdo para votar las reducciones de impuestos demandadas por la administración Bush.
El presidente se manifestó “confiado en el futuro de la economía estadounidense”, al subrayar que las tasas de interés son bajas y la productividad se mantiene fuerte.
“Esta economía tiene un potencial no asumido, sabemos que podemos crecer más”, afirmó el presidente estadounidense.
Su presencia en el Estado industrial de Ohio se debe sobre todo a que uno de sus senadores, George Voinovich, es uno de los republicanos moderados partidarios de acotar las reducciones de impuestos pedidas por el presidente Bush, también republicano.
La Casa Blanca presentó al Congreso un plan de reducciones de impuestos por un total de 726,000 millones de dólares en 10 años, destinado, según el gobierno, a reactivar la economía y a crear 1.4 millones de empleos de aquí a fines de 2004, año de la próxima elección presidencial en Estados Unidos.
Pero la oposición demócrata sostiene que el plan beneficiará solo a los contribuyentes más ricos.
Bush llama a votar por reducción de impuestos
El presidente se manifestó confiado en el futuro de la economía, al subrayar que las tasas de interés son bajas y la productividad se mantiene fuerte.