El presidente de EEUU, George W. Bush, tranquilizó a sus socios del G-8 acerca de la recuperación de la economía estadounidense, y se mostró partidario de que sea el mercado el que establezca la fortaleza del dólar frente a otras divisas. En los últimos días, varias organizaciones económicas europeas se han mostrado a favor de reducir la fortaleza del dólar, pero Bush insistió ayer, en que la moneda de EEUU " debe flotar libremente". "Si dejamos que los mercados funciones, el dólar alcanzará su nivel apropiado", aseguró el presidente durante su conferencia de prensa con el presidente ruso, Vladimit Putin.
Bush añadió que "hay algunos que quieren debilitar artificialmente el dólar", pero insistió en que ese papel no corresponde a país, sino a los mercados. Además, Bush afirmó que aseguró a los demás países del G-8 "de que estamos tomando las medidas necesarias para reforzar la economía. El debilitamiento del crecimiento en Estados Unidos durante los últimos nueve meses está siendo un factor en la ralentización de otros países y regiones.
Bush explicó que los primeros cheques del Departamento del Tesoro con las devoluciones a cargo del recorte de impuestos saldrán esta semana en el correo. El Gobierno de EEUU cree que este proceso inyectará 40.000 millones de dólares en la economía durante el tercer trimestre del año. Además, Bush aseguró a sus socios del G-8 que "desde una perspectiva fiscal, vamos a contener el gasto", lo que permitiría a su Ejecutivo continuar con el superávit fiscal.