El presidente George W.Bush ordenará a los organismos federales de todo el país que conserven energía, especialmente en zonas aquejadas por apagones y restricciones eléctricas, como California.
Bush despachará a su secretario de Energía a California para patentizar su preocupación ante la crisis que afecta al estado más poblado de Estados Unidos.
Bush firmará el jueves su decreto presidencial y pedirá a los directores de los organismos federales que identifiquen las áreas en las que podrían ser conseguidos esos ahorros, dijo ayer una fuente oficial. Según la medida, se tendrá que ahorrar energía incluso en los edificios del gobierno federal.
"Esta será una directiva a nivel nacional dirigida a todas las instalaciones federales", dijo el funcionario a condición de guardar el anonimato.
El secretario de Energía Spencer Abraham y el secretario de Defensa Donald Rumsfeld se reunirán el jueves por la tarde con Bush para analizar la situación energética de Estados Unidos.
Se estima que Rumsfeld indicará al Pentágono y a otras instalaciones militares como sitios en que se podrán lograr ahorros significativos de energía.
Tras el encuentro en la Casa Blanca, Abraham viajará a San Francisco y otras ciudades californianas a fin de educar a los empleados federales sobre maneras de ahorrar energía, según la fuente.
No quedó en claro qué niveles de ahorro energético ordenará Bush en las instalaciones federales civiles, aunque dos de sus colaboradores indicaron que la orden afectará igualmente a las instalaciones militares.