El presidente estadounidense, George W. Bush, pidió una vez más ayer que el Congreso acepte su plan de reactivación económica, basado en un fuerte recorte de impuestos. "Es el momento para ellos de moverse. El debate comenzó en Washington. El mensaje que quiero que envíen es que, cuanto mayor sea el alivio impositivo, más trabajo habrá a disposición de los ciudadanos", dijo a los parlamentarios locales reticentes a su plan en un discurso pronunciado en Little Rock (Arkansas, centrosur).
La Cámara de Representantes, de mayoría republicana, aprobó un proyecto de presupuesto para 2004 que comprende reducciones impositivas por 550,000 millones de dólares, una cifra que la Casa Blanca parece dispuesta a aceptar. Los miembros más influyentes del Senado indicaron por su parte que sólo están dispuestos a aceptar reducciones de impuestos por 350,000 millones de dólares.
Por otra parte, Bush, anunció ayer en Little Rock (Arkansas, centro-sur) que proporcionará ayuda federal para asistir a las víctimas de los tornados que asolaron el centro del país el pasado domingo.
"El gobierno federal va a enviar tan pronto como sea posible la ayuda allí donde sea necesaria y donde esté justificada", dijo Bush al subrayar que "la naturaleza es a veces extremadamente dura". "Lo mejor que uno puede hacer ahora es rezar por aquellos que han sufrido", agregó el presidente.
Por lo menos 32 personas murieron y varias decenas resultaron heridas por los 83 tornados que asolaron el domingo por la tarde los estados de Kansas, Missouri y Tennessee, en el centro de Estados Unidos, de acuerdo al balance provisorio que informaron este lunes las autoridades.