El presidente estadounidense, George W. Bush, enfatizó ayer que el Congreso debería controlar el crecimiento del gasto público y restó importancia a la necesidad de nuevas medidas concretas para reducir los déficit presupuestarios federales.
Bush dijo que al concentrarse en el tema del déficit quería enviar una señal a los mercados financieros, que han mostrado ansiedad con respecto a esa cuestión.
Además, el mandatario no descartó la posibilidad de que su gobierno impulse nuevos recortes de impuestos el año próximo, antes de las elecciones presidenciales de noviembre. "Veremos", dijo, en una conferencia de prensa.
Con respecto a la situación del dólar, que se debilita progresivamente frente al euro, Bush dijo "esperamos totalmente" que los mercados fijen el valor del dólar, aunque reiteró su respaldo a la política del dólar fuerte.
"Pienso que la economía (de Estados Unidos) está fuerte. Pienso que se está fortaleciendo", dijo Bush. El presidente dijo que el plan de su gobierno para reducir el déficit fiscal a la mitad en cinco años depende de "supuestos razonables de crecimiento", y de que el Congreso mantenga la línea con respecto al gasto.
"Sin duda, tenemos que enviar una señal a los mercados de capitales, de que vamos a mantener la disciplina presupuestaria", dijo Bush.